La verdad no sé si me doy cuenta, o de si lo tengo en cuenta, o de la cantidad de la cuenta, o de fijarme quién lo cuenta. Lo cierto es que no sé si hago caso, o de si esto viene al caso, o si se ha repetido el caso, esperando a que cayera el ocaso. No quiero creer que todo sean señales ni obligación de opinar de todo lo que señale. Puede ser que de todo esto, me quede un déje y no por esto me vaya y lo deje. Quizá perdí el fundamento de lo infundado al no retenerlo en la funda dejó de ser fundamental para entonces ahora fundamentar lo olvidado.