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El Reencuentro.

El Reencuentro Que es el azar, sino, un fuerte deseo con especificaciones. Que es la Casualidad, sino, una Señorita invitada por el Señor Causalidad a desayunar alguna mañana. Que es la coincidencia, sino, un crédito personal a Saturno, Plutón y Urano; para ese día conocer a esa chica. Que es el reencuentro, sino, otro encuentro provocado por el desencuentro.

Libre como la Liebre.

Me tomé la libertad de ser libre sin consultar los precios. El primero y mas económico fue, el del no apego a las queridas cosas materiales. El segundo y mas caro, fue el de la soledad.   Todo precio pagado tiene su beneficio, este fue el de encontrarme en el camino personas que se tomaron la libertad de ser libres sin consultar los precios.

Dentro de ese cuadro

Podemos ser botella o faisán, dentro de un bodegón. Ser pintura digital, en la era del realismo. Hacer de trazo o de sombra, pertenecer al impresionismo. Un día Batman, otro Robin, vivir en un cómic. Madrugar, y no ser plástico, trasnochar, y no ser acrílico. Cambiar de marco  cada seis meses. Sentirse en un cubismo relajado, ábside o triángulo. Navegar, entre mares de acuarela, pasear  bajo abedules de témpera Hacer del lienzo tu mejor amigo. Y, podemos cerrar los ojos para que nada de esto nos hiera. Aunque, simplemente. Dentro de ese cuadro, podemos estar cualquiera.

Tan solo soy una piedra.

Me gusta ver pasar el tren, y también jugar con el río. Saludar con una sonrisa a la arena, al fin y al cabo somos familia. No está mal vivir en una pecera, aunque el buceador sea de pocas palabras. Es gratificante, reposar en la maceta, y, ver crecer a la planta. Una vez, comuniqué a los pueblos siendo calzada Otra los separé siendo muralla. Brillante objeto de admiración en fiestas, y medio de paseo en largas aceras. Protegiendo puertos del mar y su tempestad simbología de culturas, legado al azaar. En la esbeltez de puente, palacio ó castillo. También gusto, de dar cobijo humilde, y sencillo.   ¿Pero, qué es la vida? sin amigos como la hiedra, sentir que alguien me quiera aunque, tan sólo, sea una piedra.  

Lágrimas por Fuerteventura

Es en otra latitud, donde el silencio es especial corazón del atlántico, donde todo, se puede olvidar. Caricia suave de calor, calor que invita a sonreír sonriendo y de a poco olvidando, olvidando tu yo, y tu otro yo. Sol que no duele, cielo que no hiere horizonte que hipnotiza horizonte que no limita. El agua refresca mi cuerpo, la sal dora mi cuerpo, el yodo sana mi cuerpo Mi cuerpo, pez en libertad.  Formas de nubes redondas, abrazando montañas redondas cada noche puedes ser niño, esperando tu estrella fugaz. Un día la ola llega fiera, otro tranquila da la mano, otro día solo quiere jugar, otro se va enseñando su corazón. Días, minutos, una vida con la mirada puesta en el agua.  La luz cambiando el azul, y el iris sumergido en la transparencia visitando el otro mundo, saludando a los peces, acariciando la arena del fondo y mirando hacia arriba, el espejo infinito.

Señálame

Quiero la sinceridad sin semáforos la verdad sin stops, la sencillez sin ceda el paso y la mentira en la cuneta. Quiero, que no aparque el egoísmo, porque esté prohibido que la culpa, haga un cambio de sentido. dar a la libertad un vado permanente. y a los sueños, un cambio de rasante. Quiero la sonrisa en un carril de aceleración, que el egoísmo pague doble peaje, que la honestidad, se mantenga en ámbar y que el cariño, tenga la prioridad. Quiero un parking libre para éste mundo y que a la inocencia no se le puedan retirar los puntos.

Después de la tormenta

No hay mal, que por pies no venga, no hay mal, que cien años dure, no hay mal, precedido de bien, Pero si hay mal, al anhelar tu ser. Después de caer la hoja, siempre cae la nieve después de caer la bolsa, suelen caen los bienes Después de la tormenta, solía venir la cama ahora después, ¿Que marinero, anudará estas almas? Precisamente por ti, atravesé montañas precisamente por ti, supe leer en las nubes precisamente por ti, vi al sol mecerse en el mar y precisamente sin ti, mi día a día es un no estar. Puede ser, que la esperanza sea verde puede ser que mis números rojos, sean verdes puede ser, que la paz sea verde Y puede ser, que respire en blanco y negro, al dejar de verte. Es tan raro, no desayunarte es tan raro, tener que imaginarte es tan raro, no mensajearte es tan raro, conmigo no llevarte. Ahora, eres mi último pensamiento antes de soñarte ahora, me convierto en parque, para que puedas pasearte ahora, que no estamos, cuanto puedo decirte duele y duele dejar de s...